Pintor de temas marineros y de paisajes urbanos, interiores y ambientes rurales, y dotado de una técnica y una estética avanzadas para interpretar el realismo, Enrique Martínez Cubells quedó ensombrecido y menospreciado, pese a su éxito precoz como pintor, "por su tópico encasillamiento como sorollista".

El trabajo era un tema frecuente en la pintura alemana y Enrique Martínez Cubells trazaba "pinceladas valientes, muy sintéticas, dentro de corrientes naturalistas, y con un gran interés por los efectos lumínicos", pero era, según Felisa Martínez, "más nórdico y austero que Sorolla", aunque al final de su carrera pintó obras comerciales sin complicaciones estilísticas, para su venta fácil en Latinoamérica.

Estos óleos más populares y comerciales de Cubells le han llevado a ser comparado equivocadamente con Joaquín Sorolla. La diferencia entre ambos estriba en la concepción de la luz mediterránea, que en Cubells se transforma en una luz contenida e intimista, frente a la fuerza cegadora del levantino